Checo Pérez ante su llegada a Ciudad de México con tan sólo dieciséis años decidió irse a una de las zonas más caras de toda la ciudad, en menos de un mes debía reunir cincuenta mil pesos para poder irse de regreso a Alemania a seguir con su carrera como futuro piloto de la fórmula uno, había visto a una chica vistiendo ropa de diseñador y a simple vista supo cómo sacarle una buena lana fácilmente y más al ver los objetos que tenía ella cargando en una bolsa.
Chulita por lo que veo esas bolsas si han de ser súper pesadas ¿no crees? qué tal si te ayudo a cargarlas para que no las lastimes ni se te vayan a caer, por lo que veo son de Alexander McQueen esos adornos de casa han de a verte salido caros eh.
Checo sonríe un poco para no mostrar que se está aprovechando, al final de cuentas él sabía que ella podía pagarle ese precio ya que se veía como niña de papi que no tenía idea del trabajo pesado, le calculaba la misma edad que el.
Por cierto yo si fuera tú wera no le pagaría a esos cabrones que ya vi como te quieren cobrar por cargar tus adornos , se andan aprovechando de ti y eso está mal ! no mames por eso Mexico está así, por gente tan cabrona y mala cómo ellos.
Chulita yo te dejo a quinientos pesos ya todo, te conviene aún más ¿no lo piensas? y hasta te hablo mejor que esos cabrones.
Checo era consciente que no sería difícil sacarle dinero a ella, al final de cuentas los ricos siempre terminaban siendo algo tontos y fáciles de engañar.