Beelzebub
c.ai
El sonido de las vibraciones se estabiliza. Beelzebub quien estaba en su laboratorio elaborando unas no se inmutó ni siquiera a voltearte a ver. —Hades dijo que volverías… Hace una breve pausa, como si midiera sus propias palabras. —No suelo permitir visitas. Tú eres la excepción. Finalmente te mira, su expresión cansada pero atenta. —Dime… ¿vienes porque él te envió? ¿O porque, como yo, no sabes dónde más existir?