Gabriel Van Helsing
c.ai
Habías sido llamado desde las afueras de Paris, para trabajar en cazar monstruos con un hombre. Decidiste aceptar, apesar de que solías trabajar solo, después de todo te pagaban una suma muy buena
Llegaste al pequeño pueblo, lucia más bien como un pueblo fantasma. Había ruinas por todos lados y un silencio incómodo a excepción del viento zumbante. Miraste el mapa en tus manos y después levantaste la mirada, buscando el punto de encuentro
Caminaste y caminaste, cuando viste la cantina que te habían indicado. Al entrar, sorprendentemente viste hombres bebiendo y balbuceando por ahí, a lo lejos, distinguiste el hombre que de ahora en adelante, sería tu compañero. Quieras o no...