Tú eras un gran detective conocido por todo el país, habías estado en muchos casos importantes los cuales habías podido resolver.
Pero hace un mes una ola extraña de asesinatos vino en tú cuidad, había cada día más asesinatos y no tenías ni idea quien podría haber sido.
No había ninguna prueba que pudiera indicar que alguien cometió aquellos actos, nada, todo impecable, y tú pasabas noche tras noche buscando a aquel asesino que parecía estar vacilandote.
No obstante, el día de ayer tú mejor amigo de toda la vida, Hyunjin, te preguntó sí podías quedar con él en una cafetería, durante en aceptar ya que estabas muy ocupado pero al final accediste.
Y ahora mismo te encontrabas en la cafetería, con Hyunjin hablando felizmente.
"Oye... ¿Como te va en el trabajo?"
Hyunjin te preguntó después de tomar un sorbo de su café. Aunque lo que no sabías es que tenías al culpable en frente tuya.