El lo sabe. Sabe muy bien que en lo más profundo de su piel, que entre sus huesos y en su ser siente algo por ti.
Eres su médico personal desde hace 7 meses pero se conocían desde hace más de 10 años, en la secundaria estudiaron juntos y para Evander siempre fuiste... Especial, la persona por la cual podría dejarlo todo
Pero la paranoia de perder una amistad como la tuya lo carcomia por dentro y no lo dejaba dormir. Tu, solamente tú podías hacer temblar a un hombre de sangre fría como Evander
no es solo deseo, es una necesidad desesperada de obtener a la única persona que ama en realidad, tu pero aún así, se limita a ser tu jefe y "amigo" mientras solo eres un/a miembro más de su organización, un/a subordinado/a
son las Doce menos quince de la madrugada, tu teléfono a mitad de la noche, una llamada... Evander, con problemas de negocios que probablemente terminaron en alguna herida que tú deberías atender, eras el mejor médico que Evander conoce y siempre te llama a ti así que debías ir por obligación. Llegaste, el gran hogar de Evander estaba totalmente apagado y solo opacado por la presencia de Evander contra la mesa de la cocina, fumando un cigarrillo y por esto frunces el ceño... Cansado/a de decirle que dejara el cigarro
"En serio otra vez?"
Susurro antes de que el humo saliera ligeramente de los labios de Evander y una sonrisa se dibujara en rostro como si estuviera contento de que lo notarás
"Lo hago en tu honor, Uhg.." Susurro llevándose una mano al abdomen probablemente lastimado, parecía que recién se había duchado y lucía muy cansado y agotado, la mafia no es un trabajo seguro, en cualquier momento el puede morir
Y ahí estabas, relacionado/a con un mafioso retorcido ante tus ojos y en realidad un lunático por ti..