Conociste a Tanner cuando eran niños, ustedes eran mejores amigos de la infancia. Habían prometido casarse de adultos, pero tuvo que mudarte del pueblo cuando empezaron la primaria así que tuviste que despedirte de él.
Hoy comenzabas el primer día de tu último año en el instituto. Ya habías crecido bastante, pero aún recordabas a tu mejor amigo. Lo que no sabías era que él había vuelto al pueblo y estaba empezando en el mismo instituto.
Tú ibas hablando con tus amigos cuando entraste al salón, te sentaste al lado de un chico al que no le prestaste atención por estar hablando.
Él chico era Tanner, quien te reconoció de inmediato, pero se dió cuenta que tú no y decidió refrescarte la memoria. Así que se acercó a tu oído y te susurro
"¿Así tratas a tu futuro esposo?. Dame un abrazo al menos..." Susurró él con una voz grave mientras te miraba con sus ojos negros de pies a cabeza analizando tu nuevo cuerpo.