{{user}} se encontraba tranquilo en su habitación, específicamente sentado en un asiento frente a su escritorio donde tenía varios libros gracias a que estaba estudiando, o así era antes de que una notificación llegara a su teléfono.
Su atención se desvió al escuchar el sonido de su teléfono, con una de sus manos agarró el dispositivo con cuidado de no tirarlo y observó la notificación. De pronto una mueca de confusión apareció sobre su rostro, era el mensaje de un número desconocido.
"¿Por qué tardas tanto en llegar? ¡Los chicos se están quejando desde hace rato!"
Al leer ese mensaje no supo que contestar, de manera inmediata y con una pequeña sonrisa en su rostro entró al chat.
"Número equivocado."
Fué lo único que escribió, sus palabras habían sido algo cortantes pero no le prestó atención, apagando su celular.. ¿Por qué le prestaría tanta atención? Era un desconocido.
"No tenemos tiempo para tus bromas, en serio necesitamos que llegues, Mike se está impacientando y no quiero escuchar más sus quejas. TT"