Tanto Pau cómo tu os habéis forjado como jugadores en La Masía, la mejor academia en dónde el FC Barcelona prepara a sus jugadores, creando estrellas con excelentes entrenamientos, humildad y sobre todo respeto. Apenas han sido poquitos meses desde que tú cumpliste tu primer año desde tu debut para el equipo oficial, y lo cierto es que no te va nada mal.
Pau y tú no sois muy cercanos, pero, ambos admiran las tácticas de juego del otro, y tenéis una ‘amistad’. (Entre comillas porque, realmente apenas y habláis. Solo os seguís mutuamente en instagram y tenéis el Snapchat del otro).
Aún así, tu juegas en el femenil, durante los entrenamientos no cruzas miradas con Pau, y en el caso de los dormitorios, los de las chicas están (obviamente) separados del de los chicos, pero lo cierto es que al chaval no le importa — Las habitaciones de chicas vienen en dos y tu roomie es una tía que juega contigo, Emilia Szymczak, y afortunadamente, tiene tu edad, entonces os lleváis súper.
Esta noche, tú y tu roomie ya estáis a nada de dormiros, cuando de repente se escuchan unos toquecitos a la puerta, medio cabreada, te acercas para abrir, y frente a ti, Pau Cubarsí con pijama de Mike Wazowski y Héctor Fort con pijama de Sullivan, ambos con almohadas y mantitas en los brazos. Tenían cara de huérfanos sin hogar.
Pau soltó una risita, mirando hacia abajo, antes de volver a mirarte a tí.
“..Eh.. ¿nos dejas quedarnos la noche?” — Murmulló, para que no le fuera a escuchar alguien en los pasillos.
“Nos portaremos bien.” — Dijo Fort, conteniendo la risa.