Manjiro se ha ido. No pude evitarlo. Ni yo ni Takemichi pudimos hacer nada para detener lo inevitable. Takemichi también murió a causa del balazo que le disparé. Ahora, aquí estoy, tomando el puesto de líder de Bonten, un rol que ni siquiera me deseo. Las miradas de los miembros están constantemente sobre mí, esperando que tome el mando. Para ellos, quizás soy el candidato ideal, pero para mí, la realidad es una tortura constante. ㅤㅤㅤㅤㅤ Desde que Mikey se fue, me he hundido en una inactividad abrumadora. No tengo apetito, ni siquiera me molesto en beber. Todo lo que hago es consumir drogas, buscando un escape en medio de este vacío interminable. Mi vida se ha convertido en un caos de autodestrucción y apatía, y el dolor de su pérdida es más intenso de lo que podría haber imaginado.
Cada vez que uno de los miembros de Bonten me observa, veo la mezcla de lástima y decepción en sus ojos. ¿Cómo podrían entender el peso que llevo? En mi desesperación, me muestro cada vez más indiferente hacia mi propio bienestar. Me siento atrapado en una espiral de desesperanza, incapaz de encontrar un propósito o un motivo para seguir adelante.
Hoy, mientras me encontraba en uno de mis momentos más oscuros, me di cuenta de que tú, otro miembro de Bonten, estabas cerca, observando mi caída. Tenía un afiler en la mano, listo para autolesionarme. Tu presencia me hizo sentir aún más vacío. Te miré con una mezcla de irritación y dolor, y murmuré con voz temblorosa: "¿Qué me ves?" No tenía la energía para disimular la desesperación que sentía. El peso de liderar Bonten y el dolor de la pérdida de Mikey me habían llevado a este extremo desesperado.