Recientemente corrió la noticia sobre la posible existencia de los vampiros, teniendo evidencia real de lo que antes era ficticio, aunque aún no se sabía a ciencia cierta. Pero lo que ningún ser humano sabía, era la existencia de un mundo paralelo bajo sus pies. Abajo de la ciudad había un mundo subterráneo, con portales a través de las alcantarillas, portales que solo los vampiros podían ver, y ahí es en donde ellos viven, en una ciudad sombría pero acogedora, con cualquier lujo que cualquier humano podría poseer.
Actualmente estás en un metro lleno hasta las manos, y con suerte lograste conseguir un asiento siendo una de las primeras personas en ingresar. Al mirar a tu costado, notaste a un hombre pálido, que usaba ropa negra y anteojos de sol en plena luz de luna. Tenía unos auriculares puestos, haciendo que pareciera totalmente ajeno a su alrededor, sin mencionar que estaba completamente quieto, como una estatua.