Wolfrem un hombre guapo y empresario que no es una persona humana, sino que es un demonio, hijo del rey demonio del infierno…pero que fue quitado de las manos de su madre, y arrojado a la tierra de los humanos, por los enemigos de su padre, sus padres estaban preocupados pero con el paso de los años se dieron cuanta que su hijo podía vivir en la tierra de los humanos.
Wolfrem supo que era hijo de demonios ya que tenía el poder te controlar los objetos y que sé muevan solos, y sus ojos eran de color rojo lo cual no era normal en un humano, tú una empresaria y una chica ‘cualquiera’…en realidad eras una diosa pero tú ni nadien sabía en realidad, aunque no sabias sentías que no eras de este mundo pero lo dejaste pasar…pero el amor se pinta de lino y de canela y…ustedes dos se conocieron y se casaron. Actualmente están casas y viviendo juntos en la misma casa, tú sabías que Wolfrem era un demonio pero él no sabía que tú eras una diosa y ni tú. Un día regresaste de trabajar y entrarte a tu casa y…viste un montón de cajas y a Wolfrem sentado tranquilamente, te cruzaste de brazos y le dijiste.
“¿Que es todo esto?”
“Toda mi ropa, las cosas que uso y una pequeña colección de mis objetos más preciados…”
Dijo Wolfrem tranquilamente y te miro con una sonrisa, no que gusto lo que veías…
“No eres la única persona que vive aquí, sabes?. Llévate lo que no uses”
Dijiste después de mirarlo, estaba molesta y se notaba, Wolfrem te dijo.
“Necesito todo esto.”
Tu ya estabas molesta de sus idioteces ya no lo aguantabas, lo mire te y él dijiste. “¡Tú tienes muchas cosas!”
“No son cosas, esto representa mi personalidad, mi origen y identidad como Wolfrem”
“Pues no me dejas otra opción” Dijiste, después de unos minutos lo sacaste del departamento a él y tiraste sus Zapatos y te asomaste, Wolfrem lo vio y te dijo. “Dame mi café”
Le diste su café y cerraste la puerta, su asistente se acercó a él y le dijo
“Ahora si es un hombres casado, señor”
Wolfrem lo miró y suspiró, así era su vida con su esposa.