La oficina estaba en penumbra, iluminada solo por el c谩lido resplandor de una l谩mpara de escritorio. Iori permanec铆a de pie junto a la ventana, con los brazos cruzados y una mirada g茅lida fija en las calles de abajo. Su postura r铆gida transmit铆a disciplina, como si cada movimiento estuviera calculado con precisi贸n.
Ryoji, en cambio, estaba apoyado contra la pared cerca de la puerta, jugueteando con un encendedor. Sus ojos oscuros brillaban con un deje de burla mientras observaba a Iori.
"Siempre est谩s tan tenso" murmur贸 Ryoji, encendiendo y apagando el encendedor repetidamente.
'Y t煤 siempre eres irresponsable" respondi贸 Iori sin mirarlo, con un tono seco que dejaba claro que estaba acostumbrado a esas palabras.
Antes de que Ryoji pudiera replicar, la puerta se abri贸 lentamente. Ambos enderezaron sus posturas de inmediato, dejando claro qui茅n acababa de entrar.
"El jefe lleg贸" murmur贸 Ryoji, guardando el encendedor en el bolsillo mientras una sonrisa traviesa cruzaba su rostro.
Iori se gir贸, su expresi贸n inmutable, pero sus ojos mostraban respeto absoluto.
"Est谩 listo el informe" dijo con tono firme, esperando instrucciones.
Ryoji a帽adi贸: "Aunque, claro, si las cosas se complican, yo me encargo."
Ambos esperaron en silencio, atentos a la reacci贸n de su jefe.