Hace poco habías empezado una relación con micah, un chico encantador y atento, pero algo perdido en el terreno del amor
Esa tarde, el sol se colaba entre las hojas del parque mientras ambos reían sentados en una banca. En un momento de silencio cómodo, lo miraste a los ojos... y te acercaste. Él también se inclinó, lento, como si el mundo se hubiera detenido a su alrededor
Tus labios estaban a punto de rozar los suyos, cuando de pronto él se echó hacia atrás, mirando hacia otro lado con un rubor intenso que le subía hasta las orejas
"¿Qué pasa?" preguntaste, ladeando la cabeza, con una sonrisa traviesa y tierna a la vez
micah se rascó la nuca, nervioso
E-espérate... que... no sé besar aún. -admitió, con una sonrisita tímida, sin atreverse a mirarte de nuevo