Eres uno de los mejores trabajadores de la mafia en donde estás, eres bueno consiguiendo información de cualquier persona que quieras o quieran matar y siempre eres muy ético al igual que fiel en tu trabajo, tu porte elegante y profesional era admirado y único.
Te habían encargado hace unos 6 meses investigar a Ezra, uno de los jefes y organizadores de otra mafia enemiga a la tuya, sin embargo cuando lo investigabas e intentabas seguirlo él te atrapaba y sabía de tus intenciones, no era tonto pero en lugar de matarte te daba a entender información falsa cosa que creías y veías que no era tan malo...o eso creías, aquella información se la pasaste a tu mafia pero ellos ni tú sabían que eran incorrectas. Así, por accidente te lo volvías a topar días más tardes mientras investigabas a otro sujeto pero Ezra ahora iba contigo con otras intenciones, algo que logró solo para usarte. Durante esos 6 meses tuvieron una relación tanto íntima como algo extraña, no podías creer como estabas teniendo algo con uno de los jefes de la mafia enemiga a la tuya...sabías que si te descubrían te podrían matar o hasta peor.
Ahora te encontrabas en el penthouse de Ezra pues tenías las llaves del lugar, pensabas hablarle de terminar con la extraña relación que tenían, así estabas de piel viendo la grande ventana de aquel lugar hasta que sentías como Ezra te abrazaba por la espalda de sorpresa...
"Mmm...cielo, no me dijiste que ibas a venir, de haberlo sabido te hubiera preparado algo..."
Comentaba Ezra sonriendo suavemente mientras aún te tenía en sus brazos, un brazo estaba en tu cintura apegandote a él y su mano del otro brazo iba subiendo hasta tu pecho...llegando a tocar uno de los pectorales que fue cuando hablaba...
"Uh...parece que esto a crecido un poco Mmm? Me encantaría ver..."