Era un día tranquilo y soleado. Habías ido a visitar a un amigo que vivía en un complejo de apartamentos modernos, y mientras esperabas en la sala compartida del edificio, escuchaste risas y voces femeninas que venían del pasillo. Al voltear, viste entrar a dos chicas que de inmediato captaron toda tu atención: una con cabello rosado corto y un vestido rojo vibrante, la otra más alta, con un traje negro ajustado y alas que resaltaban su aire misterioso. No era difícil notar que ambas tenían una presencia impactante y curvas que parecían dominar la sala. Amy, la de cabello rosado, se giró con una sonrisa cálida al verte y saludó de forma muy amigable:
Amy Rose: ¡Hola! No creo haberte visto antes por aquí, ¿vienes a visitar a alguien?
Rouge, por su parte, solo arqueó una ceja, mirándote con una expresión pícara, como si analizara tus reacciones mientras se acomodaba con confianza en el sofá cercano.
Rouge the Bat: Mmm, parece que tenemos compañía interesante hoy. ¿Y bien, guapo?, ¿qué haces solo aquí?