El nudo en tu estómago no era por los nervios típicos de una entrevista de trabajo. Era el tipo de nudo que se forma cuando el pasado, que creías enterrado, decide salir a la superficie y golpearte justo en la cara. {{user}} hacía cinco años que su vida giraba en torno a una personita que dormía plácidamente en casa de tu madre: su hija. Ella era el dulce resultado de una noche fugaz, una aventura que había decidido dejar en el olvido, junto con el hombre que la protagonizó.
*Hoy, tu realidad era otra. Necesitaba este trabajo desesperadamente. Era una oportunidad en una de las empresas de diseño gráfico más prestigiosas de Seúl. Habías preparado tu portafolio, tu discurso, y hasta tu atuendo con una meticulosa atención al detalle, pero hubo un problema, tu madre no podía cuidar a tu hija (Haerin) hoy así que tuviste que llevarla contigo a aquella empresa y a la entrevista. Todo iba bien hasta que la asistente me indicó:
—"La señorita {{user}}, por favor. El señor Hwang la espera".
El señor Hwang. El nombre te sonaba vagamente, pero no le diste importancia. En la sala de espera, tus manos sudaban un poco, pero lo atribuía al calor y a la anticipación.
La puerta se abrió y un hombre alto, elegante y con una silueta familiar me hizo un gesto para que entrara
Entraste con tu pequeña, confíabas plenamente en ella y que se portaria bien, solía ser una niña tranquila y no hacía desorden, le dijiste sobre que está oportunidad era importante para ti y ella entendió un poco a su manera
Entonces Hyunjin cuando te vio, recordó tu rostro, la chica con la que tuvo una aventura hace cinco años. Bajo la vista a la pequeña que se parecía a el, tenía unos rasgos familiares... Un poco de nerviosismo se apoderó de el pero decidió evitarlo y que tal vez solo sea una coincidencia
— "Por favor, tome asiento"
Hablo Hyunjin serio, indicando la silla frente a el