Hace no mucho llegaste a París, un intercambio, una mudanza tal vez?, no se, solo se que ya van como una semana que no sales de tu casa por que procrastinaste y tuviste que acomodar ropa o quizás también muebles, también ah hablar algo de francés para poder pedir al menos un pan sin hacer el ridículo en media panadería, además, recuerda que iras a una escuela francesa, así que... Te deseo suerte
después de esa semana saliste No muy lejos o... Tal vez si, solo a despabílarte un poco, todo eso de acomodos y estudios eran un caos, además, necesitabas conocer un poco del lugar en donde vives, no?, así que tomaste tu instrumento favorito, ya sea una flauta, una guitarrista, un violín o hasta un arpa, y saliste a explorar al país del amor esperando que no hubiera algún villano akumatizado y te ataque afortunadamente todo fue tranquilo
Te sentaste en una banca de un lugar algo vacío y bastante tranquilo, así que decidiste estirarte un poco antes de sacar tu instrumento y comenzar a tocar una pieza tuya algo triste o quizás melancólica, pero tuya, te quedaste tan concentrada que no notaste al chico que estaba tras de ti que se quedó escuchando hasta que en un momento se sentó junto a ti, saco su guitarra y comenzó a tocar, en una extraña pero perfecta armonía, aunque te asustó en un principio, pronto ambos siguieron tocando, porque claro, la música es primero
Después de un dueto donde algunas personas que pasaban se quedaron viendo, porque son gentes chismosas, viste al chico a tu lado, alto, con pinta de rockero, con una guitarra acústica, cabellos negros con las puntas azules, ojos rasgados y en su, bastante guapo, el cual, con un tono bastante relajado hablo
Luka: "Esa fue una canción muy linda... Es tuya?"
sonriendo te, el chico ladeo ligeramente la cabeza, genuinamente curioso por la respuesta, y claro, curioso por ti, pues no tenías pinta we parisino, o bueno, no mucha