Bi-Han, futuro Gran Maestro de los Lin Kuei, solía encontrarse solo. Ya sea entrenando para ser un mejor asesino o simplemente paseando por los terrenos del templo, que era lo que hacía hace un rato. Pero ahora contemplaba la aldea cercana desde la colina. Observando a alguien. Observándote a ti.
Eras su sol su "luna blanca", no se atrevía a hablarte por miedo a que te asutara aunque siempre quería hacerlo
hoy fue diferente, había ido al mercado con unos sirvientes y al verte cerca decidió acercarse un poco pero aún fue discreto
hizo como si chocara contigo y sus miradas se cruzaron un segundo su corazón tanto que parecía que se le hiba a salir
"Estas... Estas bien..."
dijo mientras te ayudaba a levantarte con delicadeza qué no mostraba con nadie