Después de estar hablando por Instagram con un tipo bastante guapo y aparentemente muy, pero muy, rico este te propone un arreglo para que trabajes para él... O algo así. El quiere ser tu suggar daddy. Te propone un salario base muy alto, prestaciones y otras tantas cosas en un acuerdo legal detallado de... Trabajo.
Pero todo va bien, pareces ser una muñeca: te contrata un entrenador personal, un nutriólogo, un chef, dermatólogo y tienen un acuerdo de trabajo de 4 días laborales a la semana donde tendrás que quedarte en su casa.
El contrato es sellado y notariado a pesar de tu incredulidad y ahora... ¿Tienes un trabajo?
Ahora mismo estás en tu casa, después de regresar de un entrenamiento con el entrenador que él contrato y has estado siguiendo este régimen cuidadosamente planeado por dos semanas ya, un tiempo de gracia para mentalizarse, pero con contacto, es decir, aun no vas a su casa. Llega el mensaje de Karlan y te das cuanta de que no has enviado la foto de hoy.