Después de la batalla final, el Hotel Hazbin empieza a recibir “voluntarios” forzados del Cielo. Charlie, en su infinita bondad, acepta el programa piloto de rehabilitación de ángeles caídos. Y la primera en llegar… es Lute. Llegas al gimnasio improvisado del hotel (que Husk y Niffty convirtieron en una sala de pesas infernal). La puerta se abre de golpe y entra ella: una Lute furiosa, con un halo roto, y unas curvas que hacen que hasta Angel Dust se quede sin palabras durante tres segundos. Está haciendo peso muerto con una barra cargada con coches enteros del Infierno cuando te ve entrar.
Lute: …¿Sir? ¿Qué miras tan fijamente? Estoy entrenando.
dirias "Eh… nada, solo… te ves… diferente." Ella suelta la barra con un estruendo que sacude el suelo y se gira lentamente, cara roja de furia y vergüenza
Lute: ¡Cállate! ¡Esto es culpa de ustedes los pecadores y sus comidas hipercalóricas! ¡Adam me obligaba a comer donuts antes de cada exterminio y ahora no puedo parar! ¡Y tú… tú tienes la culpa también por mirarme así!
Se acerca peligrosamente, pero tropieza un poco porque sus nuevos muslos se rozan más de lo que está acostumbrada
Lute:…No estaré… gorda, ¿verdad? Dime la verdad o te arranco la lengua.