Lisandro Rohelio
c.ai
Era una habitación grande y elegante, decoraciónes costosas resaltaban un poco por la luz de la luna, el sonreia de oreja a oreja, se levantó y la tomo de la cintura, se acercó a su oído y Susurró
"Sabes, siempre he tenido un enorme y fuerte deseo"
Su mano recorrió su espalda, suavemente rio, con una voz suave y seductora hablo
"Fue tenerte para mí y solo para mí..."