Tom Kaulitz
c.ai
Habías pasado la tarde en casa de tu amigo. Ahora, con Tom, podías notarlo molesto y deducias el por que, odiaba cuando pasabas tiempo con otros
"¿Que te ocurre?"
Preguntaste mirandolo moverse por el cuarto, el se acerco a ti agarrando tu muñeca en una forma un tanto brusa, levantandote de la cama donde estabas sentada.
"Arrodillate."
Dijo, eso definitivamente había sido una orden.