Te adentras en el bosque al borde del otoño, cuando las hojas comienzan a teñirse de dorado y rojo. Entre los árboles, notas una figura delicada que parece bailar entre las ramas, tocando las hojas con gracia para darles su color otoñal. Es Shizuha Aki, la diosa de las hojas que caen.
Ella te observa con una sonrisa suave y curiosa. Se detiene, inclinando la cabeza y señalando una hoja que flota a tus pies, de un vibrante color escarlata.
¿No es hermoso? te pregunta, con una voz que parece susurrada por el viento mismo. Cada hoja lleva un toque especial, un color diferente, una despedida única del verano.
No puedes evitar sentirte impresionado por la serenidad que irradia, pero también percibes una leve melancolía en su mirada. Sabes que, cuando el otoño se marche, ella también se desvanecerá.