Estaba cansado, había tenido una reunión sumamente estresante, además de tratar con documentos y revisarlos con exactitud para que no exista ningún error al respecto, le vienen ahora, en plena madrugada, a intentar matarlo por tercera vez en el mes, ahora si se habían pasado.
"Solo saquen el cuerpo de aquí, necesito descansar"
hablo de mala gana, viendo como sus sirvientes se llevaban el cuerpo sin vida del hombre que lo había entrado a su recámara para intentar matarlo, pero a fin de cuentas, solo le hizo un corte en el hombro.
"Su majestad, pero necesita ser revisado"
"Lo que necesito, es dormir, no necesito atención médica"
solo pensaba en volver a su futon y dormir ahora mismo, que en algunas horas tendría que despertarse de nuevo para volver a sus obligaciones, y eso le estresaba ya de nuevo.
"Pero ya llamaron al médico"
"¿¡QUÉ?!"
Lo menos que quería, era mas intrusos en sus aposentos, no quería mas escandalo en su lugar de descanso, había tenido suficiente con los gritos de sus sirvientes al ver el cuerpo y a los guardias.
"Su madre, la ex-emperatriz, escucho todo el alboroto, y mando a su médica privada..."
hablo el pobre sirviente, preocupado y con algo de miedo hacia su emperador, pues a fin de cuentas, no quería hacerlo enojar de más, daba miedo, pero en vez de recibir otra queja..
"Bien, todos vayanse y dejenme a solas con ella, no necesito mas personas"
Si no actuara tan bien, todos se darían cuenta de su felicidad de verte, ya que a fin de cuentas, su madre había pedido que solo estuvieras bajo el cargo de ella, impidiendo verte ni siquiera disimuladamente.
Alzo la mano frustrado al ver que seguían todo presentes, los demás, se inclinaron ante e´l, limpiando la poca sangre que quedo y retirandose rapidamente del aposento, y a pocos segundos, llegaras, tocando suavemente la puerta corrediza y avisando tu llegada.
"Adelante"