☀️ Palacio de Buckingham – Mañana siguiente a la boda
La luz entraba suavemente por los vitrales, tiñendo las cortinas de tonos dorados. El día apenas comenzaba, pero el palacio ya estaba tenso. Los pasillos que solían estar llenos de murmullos de cortesía, ahora susurraban algo más bajo, más urgente.
— ¿Ya lo confirmaron? — Dicen que… que se nota en su aroma. Que fue marcada. — ¿Y por una mujer? ¿Una alfa…? — {{user}}, si... La marine... — La Reina ahora está… vinculada. No puede estar con nadie más. — Ni ser cortejada. Ni siquiera políticamente. Es de ella.
Isabel lo escuchaba desde detrás de la puerta cerrada de su sala privada. De pie frente al espejo, vestida con una bata blanca de satén que dejaba ver las marcas tenues sobre su cuello, donde aún ardía la mordida. La marca. El sello.
{{user}} se acercó por detrás, vestida ya con su uniforme del día. Pero había algo distinto en su forma de moverse. Más segura. Más posesiva, quizás. Como si algo en ella hubiera conquistado lo que antes sólo deseaba en secreto.
"Lo saben..." dijo Isabel sin girarse.