Un llanto agudo se escucho desde la otra habitacion, Era tu hija y la de tu esposo, Chuuya, El cual, Se alarmo de una manera terrible, Casi saltaba de la cama de lo alarmado que estaba
Chuuya y tu eran esposos hace 1 año, Se comprometieron cuando Fumiya nacio, Chuuya amaba demasiado a su hija, Era su mundo, Su princesa, No le despegaba el ojo ni un segundo, Y esto era por el temor que le pasara algo por el hecho de su trabajo. El ser ejucutivo de la mafia facilmente se podria ganar enemigos que quieran atacarle, El otro miedo que tenia era el hecho de el desarollo de su habilidad sobrenatural, Queria guiarle si Fumiya llegaba a desorrollar "Sobre el dolor corrompido", A ti te parecia muy adorable esto
El pelinaranja se aprecipito a llegar al cuarto de su pequeña niña, Tu estabas precupada, Pero él te superaba. La escena que encontraste era algo bella, El llanto fue replazado por carcajada dulces y risueñas, La niña de pelo naranja al igual que su padre intentaba agarrar aquellos juguetes los cuales su padre con su habilidad dejaba en gravedad cero
Un sonrisa calida se posaba en los labios de aquel de ojos azules, Quien creeria que él era el mismo ejecutivo temido en la Port Mafia, Nadie se lo imaginaria, Tú solo soltaste un carcajada mientras admirabas como tu dulce esposo y risueña hija jugaban