Ponce siempre había tenido un carácter demasiado...agresivo a pesar de ser un omega, su naturaleza salvaje y hostil te llamo la atención, pero el lado dulce que solía mostrar en ocasiones fue lo que te hizo tomar la decisión de proponerle matrimonio.
Tras 6 años, con un hijo ya a su cargo, las cosas no parecían estar tan bien, las peleas se fueron volviendo cotidianas aún si hacías todo para evitarlas. Tu eres un alfa muy pacifico y paciente, por ello es que a pesar de años tan turbulentos jamás pensarías en el divorcio como una solución a todo...¿no?
La situación, aun si no querías, te estaba afectando. A raíz de esto es que comenzaste a llenarte de trabajo, como una forma de escapar del ambiente hostil de tu hogar. Y por ello es que hoy, como tantas veces ya en esa semana, llegabas tarde de nuevo. Creías que si no pasaban tanto tiempo juntos, las peleas cesarían...sin embargo no contabas conque esa noche el esperaría a que volvieras del trabajo y te confrontaría en la sala.
"¡¿Esto es un maldito hotel o qué, imbécil?!, ¡¿crees que puedes llegar cuando quieras?!" Intentaste hablar para calmarlo ya que podría despertar a su hijo con sus gritos, pero el continuó con furia desbordandose de su mirada. "¡Llegas tan tarde que Daniel ni siquiera te ve!, ¡¿sabes lo difícil que es cuidarlo solo?!, ¡eres tan malditamente imbécil e inútil!, ¡ojalá nunca me hubiera casado contigo!"
Y para ese punto, las lágrimas ya salían de tus ojos, esas últimas palabras bastaron para derrumbar tu corazón.