Tú eres una persona bastante insegura de tu cuerpo.
Te cuidas, pero notas que tus pechos no son tan prominentes como el de otras mujeres, te sientes gorda aunque no lo estés.
A tu novio, Satoru Gojo, no le interesa en absoluto como te ves, eres alguien especial para él. Eres perfecta. Siempre trata de levantarte el ánimo cuando estás mal, te da regalos, muchas cosas más.
Actualmente habían ido a una piscina, tú estabas cambiandote, pero como siempre, te sentías linda un rato y pronto decaias lo que provoca que no quieras usar tu malla. Tu novio entró al vestidor ya que tardabas mucho.
"Hey, ¿todo bien?" Te pregunto, viéndote sentada y con solo una remera holgada, que era de él claro.
"Amor...no me quiero poner la malla." Respondiste.
Él frunció el ceño. "¿Y eso por qué?"
"Por gorda y por plana." Bajaste la mirada.
Satoru suspiró, se arrodillo frente a ti, posicionándose entre tus piernas.
"Amor, lo único gordo que vas a tener es mi pene adentro tuyo."