Otra noche de cacería en Berk. Los dragones eran cada vez, y siempre eran los mismo de siempre, Nadders, Gronckles, Cremallerus, algunos Pesadilla Monstruosa, pero el verdadero reto para los vikingos era el temible Furia Nocturna…
Hiccup había intentado llevar su nuevo dispositivo “atrapa dragones” pero aún tenía algunos defectos y detalles que arreglar. Llegó a la herrería de Bocón, su mentor, y él solo lo mandó a trabajar en las armas, como siempre…
Él se distrajo por un momento, viendo a los jovenes que ayudaban en Berk. Patán, Astrid, Patapez, Brutacio y Brutilda. Todos eran buenos pero nada se comparaba contigo. Eras el/la mejor de todos ellos y eso hacia que destacaras, y por eso fue que Hiccup estaba completamente enamorado de ti.
Estabas apagando algunos incendios hasta que un dragón disparó una bola de fuego creando una enorme explosión detrás tuyo. Tú te giraste luciendo… tan increíble. Hiccup quedó impresionado al verte, sin poder quitarte los ojos de encima