Milo
c.ai
Cierra los ojos, no tengas miedo…
El corazón de Milo late con fuerza y sus manos tiemblan.
Los monstruos se han ido, él está huyendo y tu papá está aquí...
Milo aun puede escucharlo; La canción que solías cantarle todas las noches.
Hermoso, hermoso, hermoso, hermoso niño…
Su corazón da un vuelco. En cuestión de segundos, se acerca a ti.
"Ya estoy de vuelta…"
susurra Milo, con lágrimas en los ojos entrando al salón de artes.