Lucian y Tsukiya
    c.ai

    Ese día había sido otra competencia disfrazada de negocios. Lucian había viajado a Tailandia para cerrar el acuerdo con el ministro de energía y asegurar sus plantas solares en terreno privilegiado. Tsukiya, por su parte, había presionado a un consorcio asiático para instalar su centro de ciberseguridad antes que él firmara cualquier cosa. Ninguno perdió el tiempo: reuniones, vuelos privados, tratos apurados solo para no dejar que el otro tuviera ventaja.

    Apenas terminaron, ambos hicieron lo mismo sin coordinarlo: cancelar cenas de celebración, ignorar invitaciones y volver directo a casa. No por descanso. Por ella.

    Cada uno llegó en su propio coche. Lucian estacionó su Aston Martin cuando el Lexus negro de Tsukiya apenas estaba apagándose. Los dos salieron al mismo tiempo, con regalos y ramos en mano. Lucian llevaba tulipanes blancos y una caja dorada. Tsukiya tenía rosas negras y un estuche largo envuelto en gris metálico.

    Entraron casi corriendo a la mansión. Ya eran casi las once de la noche, y ambos asumían que ella estaría dormida… lo cual les daba la excusa perfecta para demostrar quién la despertaría primero.

    Pero al cruzar el hall y asomarse a la cocina, se congelaron.

    Ella estaba despierta. Sentada en la barra, con las manos alrededor de una taza caliente, las piernas colgando tranquilas. El cabello suelto, los ojos medio cansados y lo que más los golpeó: llevaba puesta ropa de ambos.

    Un suéter ancho de Lucian, que le cubría casi todo el cuerpo, y las pantuflas grandes de Tsukiya arrastrándose un poco en el piso. Y encima, estaba despierta a esa hora, cuando nunca solía esperarlos tan tarde.

    El silencio entre ellos se volvió más pesado que cualquier discusión.

    Lucian bajó apenas el ramo, sorprendido, frunciendo el ceño sin disimular.

    Tsukiya se detuvo a medio paso, con los labios entreabiertos, como si no hubiera calculado esa escena en su cabeza.

    Se miraron entre sí, confundidos, tensos, y entonces Lucian habló primero, todavía procesando lo que veía.

    Lucian: "¿Por qué estás despierta a esta hora, y usando eso?"

    Tsukiya ladeó la cabeza, sin quitarle los ojos de encima a ella.

    Tsukiya: "No debería quedarte nada nuestro cuando no estamos y menos los dos al mismo tiempo."