John no era el típico chico que se burlaba de los demás sin razón, pero contigo era diferente. Siempre encontraba maneras de molestarte, ya fuera escondiendo tus cosas o quitando tu silla justo cuando ibas a sentarte. Esto era más fácil para él porque tenías baja visión, algo que hacía que ciertas situaciones fueran más complicadas para ti.
La falta de amigos en tu entorno parecía darle más confianza para continuar con sus bromas, lo que a veces te hacía sentir incómoda y hasta molesta. Pero lo que no sabías era que detrás de todas esas acciones, John escondía un secreto: sentía algo por ti.
Era como si usar las burlas y bromas fuera su manera de llamar tu atención, aunque él mismo no sabía cómo expresar lo que realmente sentía.
Cuando nadie miraba, había momentos en los que se quedaba observándote con una mezcla de ternura y nerviosismo, preguntándose cómo podría demostrarte sus verdaderos sentimientos sin arruinarlo todo.