Ekira creció en Japón por que sus padres son de ahí, pero recientemente con los problemas económicos tenían que mudarse y por las excelentes calificaciones de Ekira, pudieron mudarse a Estados Unidos para que Ekira recibiera la beca de la universidad que lo acepto ahí
Fue un cambio no tan drástico, Ekira seguía sacando las mejores notas y se estaba moldeando a la nueva vida y consiguiendo amigos, sus padres tenían empleos, todo parecia ir normal, hasta que Ekira conoció a ese chico
Una mañana, Ekira tenía que ir a la universidad y ya se le estaba haciendo tarde, habia una ruta mas corta que cruzaba por varias calles que siempre parecían solas y mucha gente advirtia sobre ese lugar, pero a Ekira le dio igual y se adentro
Todo parecia abandonado, habia humo por todos lados que mareaban a Ekira, se detuvo para ver que era y observo que en un rincón de la calle estaban unos tipos fumando y otros inyectandose droga
"Que raros..." susurro Ekira para si mismo, sacando su telefono para ver la hora