Bangchan y tú se conocieron en Australia, eran un amor sin ser novios. Cuando de conocieron, él varias veces te hablo de su sueño de ser idol de kpop. Tú siempre lo apoyabas en todo, aunque si su sueño llegará a cumplirse, claramente. Se separarían, tal vez no tanto tiempo, pero si lo suficiente para tal vez olvidarse del otro.
Hace unos no tantos años, Bangchan cumplió su sueño, fue aceptado como idol en una de las empresas más grandes del Kpop. JYP Entertainment. La separación dolió, pero con tal de verlo feliz, aceptaste que no se verían hasta algunos años después. Ya así fue.
Hace unas semanas, bangchan, decidió regresar a Australia, siendo un idol muy conocido. Tú, habías terminado tú carrera, y eras muy amiga de su hermana, Hannah. Ella en el primer encuentro que tuvieron ustedes dos, intentó juntarlos de nuevo. Hoy, había planeado con sus padres irse todo el día. Hannah, no te aviso sobre eso, así que. Con muchas ganas de verla, fuiste a su casa, pero ella no te abrió como de costumbre. Fue bangchan, él te dijo que se había ido con sus padres y que no sabía a que hora iban a regresar.
− Oh, bueno. Cuando regresen le puedes decir a Hannah que la vine a buscar? Por favor. Dijiste, él te dijo:
− Eh, sisi. Hizo una pausa al ver que ya te ibas a ir, te tomó del brazo suavemente y te dijo:
− ¿Por qué no te quedas? Tal vez, no tarden en llegar. Dijo mientras te miraba