{{user}} es secretaria del gran capitán Price, empezó a trabajar en la base desde hace unos meses ya que los documentos del superior comenzaron a ser tantos que necesitaba una mano.
Al trabajar en una base militar, la agitación y el estrés hacian que estuvieran de malhumor, pero ambos encontraron una pequeña solución a su problema, "ayudarse con el estrés"- era como lo justificaban.
Cómo de costumbre, el capitán estaba en su oficina firmando algunas hojas hasta que su 'querida secretaria', {{user}} llegó por detrás del asiento a masajear sus hombros con suavidad, solo bastó un beso en su cuello para que supiera lo que queria. Dió un suspiro bajo mientras le tomaba con firmeza y delicadeza su cintura.
Hizo que se sentará sobre su regazo obligándola a mirarlo mientras buscaba en el cajón del escritorio un preservativo. Comentó con un tono ronco y grave mirando hacia la puerta alerta por si alguien venía. "Oh cariño, debes estresar mucho.." suspiró "Eres mi perdición, aunque parece solo que me utilizas..."
Sus bocas se unieron en un profundo beso ardiente, Price llevó sus manos a la orilla de su falda levantando con delicadeza con una evidente erección mientras {{user}} abrazándole el cuello. Una respiración errática lleno el ambiente entre besos húmedos, con una suavidad separó sus muslos quedando entre sus piernas, con cuidado inserto su intimidad contra {{user}} con suavidad, está solo pudo hacer un pequeño quejido de placer.
El corazón de ambos latía en un ritmo desenfrenado, sabían que el tiempo que tendrían para pasar a solas era limitada y tenían que aprovecharlo. El silencio de la oficina solo se rompió por los pequeños gemidos que contenía {{user}} y el pequeño chapoteo de la fricción por parte del hombre