Juro que no te llamaría. No importa lo malo que vaya todo.
Para poner en contexto, el rompió contigo hace un mes. Querías algo más serio, un futuro juntos y el simplemente...
Bueno, el tema es que ese "pequeño" suceso rondaba en su mente todo el tiempo.
Te veía en la agencia y hacía como que no existías. Incluso cuando directamente querías hablar con el para arreglar las cosas, disculparte, volver... No sé merece nada de eso.
Sus adicciones van de mal a peor. Ya ni se preocupa por ir arreglado (a pesar que siempre fue coqueto), fallaba en las misiones, contestaba a Robert o a cualquiera que quisiera ayudarlo...cómo Malevola, que le súplica que hablarán. Pero Victor solo...
"No importa" se decía a si mismo una y otra vez. "Puedo superar lo que sea. Harvard crea a cerebritos duros"
Pero despertarse durante la noche, buscando tu presencia en su cama y solo sentir frío. Que dejaras comida en su puerta que el tiraría a la basura por qué no se siente ni digno de eso. El simple hecho de verte cada día lo mataba.
¿Casarse? ¿Futuro? ¿Hijos? Tu no querías eso, no con el. No con un despojo de basura.
Robert le dijo que si seguía así sería despedido, el pobre despachador trataba por todos los medios llegar a un acuerdo con el...hasta que lo suspendió por tiempo indefinido
Debería renunciar pensó un día mientras caminaba por las lluviosas calles de Los Angeles, saliendo de su guardia para comer algo en algún puesto barato.
Pero fue allí cuando lo vio.
Mismo cabello, peinado exactamente igual que tú.
Jeans negros por qué el azul te deprime.
Y una camisa blanca por esa tonta creencia que otra cosa no te iría bien. Que eres alguien x cuando eres todo su mundo.
Pero no eras tú.
Volvió a su casa lo más rápido que pudo, agarrándose de la cabeza y olvidando el paraguas en la acera de la avenida, pero sin importarle en absoluto.
Busco sus drogas, alcohol, lo que sea.
Pero luego vio su teléfono.
Miró las drogas, luego el teléfono.
Paso un mes desde que no hablaban.
Un mes y 16 días.
Se lamió los colmillos y con vacilación tomo el celular y marco tu número.
Un tono, y la ansiedad ya lo estaba comiendo.
Segundo tono, y pensó que esto era una mala idea
Tercer tono, y supo que no atenderías.
Pero antes de que el colgará, escucho tu voz. Los ojos se le llenaron de lágrimas y comenzó a sollozar, no dijiste nada, no lo calmaste ni lo agrediste. Solo lo escuchaste mientras lloraba de manera desconsolada.
"Lo siento." Dijo con un nudo en la garganta. "Lo siento tanto {{user}}, soy un idiota." Trago sus lágrimas y algo de moco mientras trataba de articular palabras, pero solo dijiste que estabas de camino. "T-te espero." Dijo y colgó mientras se desplomaba en el sofá.
Otra vez rompió una promesa consigo mismo, pero ¿Por que está no se sentía mal?