Nunca creíste que te lo cruzarías de nuevo, nunca esperaste a que aquello fuera a pasar, nunca... Lo creíste posible.
Después de ochenta años sin saber nada del otro, ahora se encuentran cara a cara, sin saber que hacer o que decir, encontrándose en un hotel que prometía redimir almas, en donde tu debías cumplir tu trabajo como ángel para ayudar a redimir a los pecadores.
Tus pasos retrocedieron cuando viste que comenzó a caminar hacia ti, con los nervios inundando tu cuerpo.
"Alastor... N-No creí verte de nuevo." Al ver que no respondía y seguía caminando, seguiste retrocediendo. "Maldita sea, gritame, ¡Odiame! Solo dime algo..."
No esperaste que él pusiera una mano en tu mejilla, acariciandola con delicadeza.
"Estas tan hermosx como el día en que te fuiste..." Susurró.