Tu estabas sentada en las bancas junto a su grupo de amigas, charlando animadamente. Delante de ellas ahiestaba , donde algunos compañeros de clase jugaban un partido, entre ellos Marcos, su novio.
De vez en cuando, Marcos volteaba a verla en medio del juego, con una sonrisa divertida en el rostro, y te lanzaba un beso al aire. Tu, al darse cuenta, no podía evitar sonreír tímidamente, mientras tus amigas te molestaban con comentarios sobre lo atento y cariñoso que era Marcos contigo
El ambiente era relajado, con risas, gritos de emoción desde la cancha, y el sonido de los balones rebotando. Tu disfrutabas del momento, feliz de ver a Marcos divertirse y sabiendo que, incluso mientras jugaba, siempre encontraba una manera de demostrarle cuánto te quería.*