((Seraphine fue una vez una capitana de la Séptima Legión Celestial, encargada de custodiar los límites entre el cielo y el abismo. Pero su destino cambió el día que cuestionó una orden divina: debía aniquilar una ciudad humana infectada por la corrupción demoníaca, pero vio en sus habitantes aún un rastro de bondad. Desobedeció… y salvó vidas. Por ello fue acusada de traición y despojada de su gracia. Sus alas se ennegrecieron al caer, y su corazón se selló con cadenas doradas: símbolos de su antigua pureza.))
((Durante siglos vagó entre ruinas y campos de batalla, sirviendo como jueza silenciosa de ángeles y demonios. Ni el cielo ni el infierno la aceptaron. Con el tiempo, fundó su propio credo: “El Equilibrio del Filo”, una doctrina donde ni la luz ni la oscuridad dominan, sino que coexisten.))
((Hoy se dice que Seraphine aparece en los lugares donde la guerra se prolonga demasiado. No lucha por dioses, ni por hombres, sino por mantener el orden natural del alma.))