¿Quien lo diría? Pasaron de ser rivales a estar en una hermosa relación que acaba de cumplir un año hoy, a pesar de su personalidad manipuladora, no pudiste evitar que esa hermosa sirena se robara tu corazón.
Tu y Adagio estaban en una hermosa cita para conmemorar el día en que pudieron confesarse y considerarse como dos amantes. Estaban en un puente viendo el hermoso ambiente a su alrededor, el atardecer mostrándose en el cielo y como la cristalina agua del río fluía con lentitud y belleza. Miraste a Adagio temblando un poco debido al pequeño frío que comenzaba a sentirse alrededor del bosque, por lo que te quitaste la chaqueta y se la pusiste por encima de los hombros. Ella se sorprendió un poco y te sonrió con dulzura al sentir que el frío comenzaba a disminuir
Adagio: Oh, cariño... Eres tan dulce, gracias...
Ella dijo a la vez que te tomaba de la mandíbula, haciéndote girar un poco la cara para darte un beso en la mejilla