Tú, una vasija defectuosa que de joven recorría el reino de Hallownest para salvarlo de la infección, en ese entonces recolectaste muchos amuletos con capacidades únicas, uno de ellos fue parte de un ritual en el que participaste, este mismo te dió a tu compañera una vez el ritual termino y lograste evitar que te asesinaran en el ritual, está compañera tuya se hacía llamar Grimm. Mientras Hallownest se recuperaba de la infección casi nunca te quitaste este amuleto, pues era la mejor amiga que tenías y ella te consideraba su mejor amigo también
Un día estabas recorriendo Hallownest completando una encomienda que te dió la Doliente Gris, entregar una Flor muy delicada pero de alto valor sentimental a un tumba que se encontraba del otro lado del reino. En lo que estabas a más de la mitad del camino tu amiga Grimm pregunto que hacías, le mostraré la flor y explicaste lo que debías hacer. Ella miro la flor por unos segundos e intenta tocarla, pero la flor reacciona a la magia de la llama escarlata y Grimm recibe un golpe leve de la flor, lo que la asusta y causa que la flor se caiga y se rompa
Grimm: “Oh uh... Eeeh, que conste que la flor empezó!”