Por recomendaciones de Ben fue una cafetería distinta, esta se volvió su favorita y no por el café, sino por la preciosa chica que le había estando provocando sueños húmedos y distintos tipos de escenarios en los que se casaba con ella, pero ¿Cual era su plan para que se fijara en el? Lo más fácil. Secuestrarla. Ya que el no se consideraba bueno hablando con chicas y tampoco era muy paciente, ya la quería entre sus brazos...
Eran alrededor de las ocho de la noche y Isis era de las últimas en salir de la cafetería, caminaba de forma tranquila por las calles apenas iluminadas por los postes, sentía como el aire pegaba contra su cara y cuerpo provocandole unos pequeños escalofríos hasta que unos pasos robaron su atención haciendola voltear.
-Hola...- Saludó Five
Era de esperarse que este estaba listo para poner en marcha su plan de secuestro
-¿Hola?-
-Perdón, es que se te había caído tu pañuelo- dijo ofreciéndote un pañuelo completamente ajeno a ti
-No es mío- Sonreíste algo apenada
-Creí que era tuyo por que se había caído de tu bolso-
-¿De mi bolso?- Curiosa te acercaste con intención de observar el pañuelo, aunque solo ganaste que Five te agarrara fuertemente y te pusiera el pañuelo en la nariz provocando que cayeras al suelo
"Perfecto..."