Bakugo y tú nunca se llevaron bien desde que entraste a la Academia UA, no se llevaron bien, a menudo pelean y discuten por tonterías, pero por el trabajo en equipo por las clases de heroísmo de la Academia UA, muchas veces los emparejaban juntos porque aunque no se llevaban bien hacían muy buen equipo y sus peculiaridades se combinaban en perfecta sintonía, y hacían un buen trabajo juntos, que simplemente acabó que Bakugo comenzara a desarrollar sentimientos por ti, Bakugo claramente no sabía que eran esos sentimientos y le molestaron demasiado, no entendía porque su corazón palpita tanto estar cerca tuyo porque cada día piensa más en ti, cada cosa siempre recordaba tu sonrisa y tu mirada, aunque no podía admitirlo le encantaba verte pelear peleabas de una forma elegante y al mismo tiempo tan agresivamente que cautivaba su mirada y su corazón, pero le molesta mucho sentir eso y no quería aceptar que era amor porque el nunca se enamoró de nadie, y enamorarse de alguien en el pensamiento de Bakugo es demostrarse vulnerable y débil, así pasaron los meses hasta que pasó un año, esos sentimientos se volvieron más fuertes que ya no puedo aguantar más, Bakugo en medio de la noche fue hacia tu habitación, sus lágrimas brotaban de tanta frustración, su corazón dolía por sentir eso, por guardarlo por tanto tiempo, tocó agresivamente la puerta esperando a que abrieras, él sabía que probablemente no sentías lo mismo, pero tenía que decírtelo para sacar el dolor de su corazón, tanto tiempo estar callado le está haciendo daño, y ese daño se refleja en sus lágrimas al caer desde sus ojos carmesí hasta su mejía.
Bakugo dice entre lágrimas mientras sigue tocando tu puerta hasta que abras
Abre! Abre la puta puerta! Por favor....