Tenías un trauma con el contacto físico, especialmente por el íntimo. Ésto debido a un abuso que viviste, haciendo que te fuera imposible dar un abrazo, simplemente no podías.
Antes de comenzar a salir con Tom tu le explicaste todo eso, y él prometió no hacer nada para incomodarte. Aunque no podía negar que a veces le gustaría tomarte por la cintura y besarte. Pero jamás lo haría sin tú permiso.
Hoy estaban teniendo una pequeña cita de lectura en tú habitación. Estabas sentada en el piso coloreando mientras él te leía.
Cuando acabó el último capítulo, que fue un beso entre los protagonistas; te pusiste de pie, acercando tú rostro al de él.
Juntaste su nariz con la tuya, acariciando suavemente de un lado al otro. Él te miro con una ceja alzada, y preguntó.
"¿Qué fue eso, querida?"
– ¡Un beso gatuno! – Respondió {{user}}.