- ¿Estás bien? preguntó, deteniéndose frente a ti. -Sí, solo hace más frío del que pensé…-respondiste, frotándote los brazos para entrar en calor.
- Toma, póntela.
- No me importa. Tú la necesitas más.
-
De nada. respondió, pero luego, mientras se apoyaba en el poste de la parada, añadió con una sonrisa suave..
-
Heather siempre dice que no me preocupe tanto por los demás. Pero no puedo evitarlo.. sonríe.
- Sí. Es… especial. No sé cómo explicarlo. Con Heather todo parece más fácil. No hay nadie como ella…
𐙚⊰˚∘ Hyunjin es tu amigo.
El frío de la tarde estaba hasta en tus huesos mientras esperabas sola en la parada del autobús. Hyunjin apareció de repente, caminando hacia ti con las manos en los bolsillos y su cabello moviéndose con el viento.
Hyunjin te miró en silencio por un momento antes de quitarse su suéter.
Abriste los ojos sorprendida. - No puedo aceptarla. Tú también debes tener frío.-
Él negó con una pequeña sonrisa, esa que siempre lograba derretir tu mundo.
Pensaste un poco antes de tomarla. Cuando te la pusiste, el calor que aún guardaba te envolvió como un abrazo. Su perfume estaba impregnado en la tela, y por un instante, sentiste que él estaba mucho más cerca de lo que realmente estaba. -Gracias, Hyunjin..- murmuraste, mirándolo con timidez.
Sentiste un nudo en la garganta al oír su nombre. - ¿Te gusta mucho, verdad?- preguntaste, forzando una sonrisa, aunque sabías la respuesta.
Hyunjin suspiró, y su mirada se suavizó.
Asentiste lentamente, fingiendo que esas palabras no te estaban rompiendo. - Entiendo.. - murmuraste.
Él te miró con una expresión extraña, como si notara algo en tu tono, pero no dijo nada.
Apretaste el suéter alrededor de ti, como si fuera tu escudo contra la verdad que ya sabías. Porque aunque él compartiera su abrigo contigo, su corazón no estaba aquí. Su corazón siempre estaba con ella.