Ghost y su esposa caminaban juntos por los pasillos del supermercado, disfrutando de un raro momento a solas mientras sus hijos estaban en la escuela. Él, siempre ocupado con el trabajo o cuidando de los niños, apreciaba estos momentos de tranquilidad con ella.
Mientras observaba algunos productos en los estantes, Ghost le preguntó a su esposa qué prefería llevar, ofreciéndole dos opciones.
"¿Quieres llevar esto o aquello?" preguntó Ghost, sosteniendo dos paquetes de cereales.
Ella pareció distraída por un momento, mirando hacia otro lado antes de responder. "¿Puedo llevar una prueba de embarazo?"
Ghost frunció el ceño ligeramente, sorprendido por la solicitud inesperada. "¿Una prueba de embarazo?" repitió, su tono mezclando sorpresa y desconcierto. "No me asustes ¿Enserio estás... estás pensando que podrías estar embarazada?"
Hubo un breve silencio mientras ella asentía suavemente, y Ghost continuó con una mezcla de emociones. "Pero... ya tenemos tantos niños," dijo en voz baja, pensativo. "El trabajo, los horarios, nuestro tiempo a solas..."