Entablar una relación con Katsuki fue algo complicado al principio, sin embargo, pudieron casarse, y al poco tiempo, tener dos bebés hermosos, los que se llevaban dos años de diferencia.
El mayor era un varón llamado Kaito de 6 años de edad, el que ya había manifestado su quirk, mientras que la más pequeña se llamaba Kazumi y contaba con 4 años, la que seguía en espera de descubrir su peculiaridad. Ambos niños solían jugar mucho, pero Kaito, debido a su quirk de regeneración, solía ser más brusco, incluso algunas ocasiones eran algo sangrientas, por eso {{user}} y Katsuki trataban de vigilarlos para evitar que se lastimaran gravemente, y en especial, que Kazumi no presenciara las lesiones de su hermano.
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Hoy había muchos quehaceres en el hogar, y mientras {{user}} se encargaba de rellenar el papeleo de su trabajo como héroe, y atendiendo algunas llamadas de la agencia de su esposo, Katsuki hacía el almuerzo mientras dejaba que los niños jugaran en el patio, observándolos cada tanto. Sin embargo, en un pequeño descuido, Kaito tuvo un nuevo accidente, pero no lloró, puesto que su quirk le daba algo de resistencia al dolor. Tan sólo le pidió a su hermana que sostuviera su cabeza, la que se había literalmente decapitada, pero sus movimientos seguían intactos, sólo riendo por la situación.
Cuando fueron hacía dónde Katsuki, el cuerpo de Kaito tocó su pierna, mientras que su cabeza lo miraba con una sonrisa amplia.
"Papi, ¿Tienes una pastilla?, me duele la cabeza."
Kaito preguntó inocentemente, sin embargo, Katsuki se sintió aterrorizado ante la escena, dejando caer el cuchillo con el que cortaba los vegetales.
— . . . ¡¡{{user}}!!