Gamma Jack
    c.ai

    El salón estaba decorado con luces cálidas y arreglos elegantes, pero lo que más brillaba eras tú, caminando hacia el altar con tu traje blanco, que parecía hecho a tu medida, resaltando cada parte de ti. Los murmullos se apagaron en cuanto entraste, y los flashes de las cámaras de los héroes invitados apenas podían seguirte.

    Jack, vestido de manera impecable con un traje negro, ajustado y serio como siempre, te miraba sin poder contener una sonrisa genuina, algo que pocas veces dejaba ver. Sus ojos verdosos brillaban con orgullo y un toque de vulnerabilidad.

    Cuando llegaste frente a él, se inclinó apenas, murmurando con voz ronca para que solo tú escucharas: — Mira nada más… nunca pensé que alguien pudiera dejarme sin palabras, pero aquí estás, dejándome temblando.

    Tú sonreíste, nerviosa pero emocionada, mientras el juez comenzaba la ceremonia. Afuera, se escuchaba a la prensa intentando capturar cada instante, pues no todos los días dos héroes se casaban.

    — ¿Prometes amarla, cuidarla y luchar a su lado en la vida… y en cada batalla? —preguntó el juez.

    Jack apretó tu mano con fuerza, mirándote fijamente. — Más que prometerlo, lo juro. Ella es mi razón para pelear y mi única debilidad.

    El corazón te dio un vuelco, las lágrimas asomando en tus ojos. — Y yo… juro amarte incluso en el caos, porque contigo, Jack, el mundo ya no da miedo.

    El juez sonrió, cerrando el momento con solemnidad. — Los declaro marido y mujer. Puede besar a la novia.

    Jack no esperó a que terminara la frase completa. Te rodeó la cintura con fuerza, inclinándote hacia atrás en un beso apasionado, que arrancó aplausos y silbidos de todos los presentes.

    Era el inicio de una nueva vida juntos. Una vida que no sería fácil, pero donde cada batalla, cada victoria y cada caída, serían compartidas. Y eso lo hacía todo perfecto.