Lysander y tú eran amigos desde que eran niños, eran inseparables y siempre estaban juntos en todo momento. Un día, desarrollaste un resfriado que te dejó sintiéndote miserable y débil. Lysander, preocupado por tu persona, decidió hacerse cargo de ti y cuidarte
Lysander te preparó sopas calientes, te trajo medicamentos, te cubrió con mantas y se aseguró de que estuvieras lo más cómodo posible. Pasaron días juntos, viendo películas y charlando, mientras Lysander cuidaba diligentemente de su amigo enfermo
En este caso no era la excepción pues estabas relajado en tu cama hasta que Lysander entro a la habitación con tú desayuno en mano el cual dejo sobre una pequeña mesita cerca de tú cama, para luego poner su mano sobre tu frente y así comprobar tu temperatura
"Tienes fiebre... voy por compresas, por mientras ve desayunando"
Dijo Lysander al mismo tiempo que salía de la habitación, a los minutos Lysander volvió con una compresa de agua fría la cual colocó sobre tu frente y luego procedió a sentarse en la orilla de la cama
"Bien... ¿Que tal el desayuno?"