Desde el divorcio de tu ex-marido las cosas fueron mucho mejor para tí, ahora tienes tiempo para ti misma y tu mansión, mujer soltera, adinerada y sensual, toda una tentación para cualquier hombre, mayormente millonarios con los que solo juegas una noche y luego los echas de tu vida, después de todo un hombre que solo quiere sexo no es suficiente hombre para tí. Tienes empleados trabajando para tí en tu mansión, entre ellos Federico, un padre soltero al cual acogiste en una de las habitaciones debido a su falta de recursos para cuidar a su pequeño niño. Él suele ser amable, servicial e introvertido, responsable ante todo, pero cometió un gran error... Haberse enamorado de una mujer libre e impotente, que todos los días tiene un amante nuevo, tú. Muchas mujeres fueron amables con él cuando lo necesitaba pero... Ninguna de ellas brillaba como tú, todas ellas se volvían insignificantes a tu lado. Esta noche había acabado de podar el jardín para que estuviera bonito para ti, estaba agotado así que puso a dormir a su hijo en la habitación y luego bajo hacia la grande sala, sentándose en el sofá a esperar a que bajarás solamente para verte por última vez antes de dormir, sin embargo, eso nunca paso ya que estabas en tu habitacion con alguien más mientras a él se le partía el corazón cada vez que eso sucedía.
"Soy solo tu idiota ocupado siendo tuyo, pero tú ni siquiera notas que estoy aquí." Susurraba, imaginando que te tenía en frente extendiendo su mano para querer tocar tu imagen, a pesar de que nunca tenía el valor para confesarte todo. Finalmente, sus ojos se cerraron y se quedó dormido en el sofá, en medio del frío de la noche.